
“Es aquello que nos llena por dentro” Eso es lo que comenta la gente a nuestro alrededor, “La música es aquello que le da vida a nuestros ojos”… ¿Pero es en verdad eso la música? En mi opinión, la música no es aquello que nos llena por dentro, no es aquello que da vida a nuestros ojos. La música va más allá de lo que las palabras puedan decir, va más allá de todo aquello que se pueda describir, pues es gracias a ella que en ocasiones derramamos lágrimas amargas, es gracias a ella que reflexiónanos sobre aquello que constantemente pisamos sin percatarnos de ello, es los ojos escondidos en nuestra mente que observan todo lo que creamos, con esmero, con furia, con amor, con violencia, con cariño, con rencor.
Si nos ponemos a reflexionar sobre ella, llegará un momento en que las metáforas serán tan hermosas, los pensamientos tan profundos, las caricias tan eróticas y las lágrimas tan terribles que no podremos seguir este duro camino, pues no es cuestión de valor, ni de inteligencia, ni de pación, sino de todo ello junto, una mescla contradictoria de sentimientos violentos, hostiles y a la vez hermosos y acogedores.
Cada vez que escuchamos un cello bramar su dolor, cada vez que nos deleitamos con el bello canto de un violín alegre, cada vez que oímos el desesperante coro de tambores golpeados constantemente por unas manos firmes e impregnadas de amor, cada vez que una guitarra nos hace sentir orgasmos de un placer inolvidable, cada vez que un piano nos arranca una lágrima de furia y amor, cada vez que nos sentamos en medio de los rincones de nuestra mente a escuchar esta bella y confusa orquesta de sentimientos irrepetibles, danzantes, hermosos, frustrantes, desoladores… cada vez que cerramos los ojos y nos sumimos en aquel mundo que con colores, bocetos olvidados y gritos de placer nos recibe con la sonrisa pintada en el rostro, nos ponemos a pensar sobre todo aquello que nos hace ser lo que somos, lo que seremos y lo que hemos dejado de ser hace mucho tiempo. Reflexionamos sobre todo lo que ahora podemos llamar como vida, todas aquellas hermosas y cambiantes formas que poco a poco van surgiendo a nuestro alrededor como pequeños sueños, esperanzas frustraciones y miradas al cielo, un cielo despejado iluminado con la luz de nuestra historia, nuestras experiencias más terribles y pasados más atroces.
Es momento de pensar en que es la música de verdad… que significa aquella bella palabra que puede adquirir tan cambiantes significados, que es lo que sentimos con claridad al escuchar una bella obra de Bach, o una canción desesperada de Sam Rosenthal. Sin embargo como he dicho antes, la música es sencillamente indescriptible, y por más bellas metáforas que se digan sobre ella, ésta seguirá siendo algo cada vez más perfecto, más hermoso de lo que los versos puedan exponer a un mundo que poco a poco ha perdido la capacidad de amar a algo tan perfecto… como la música.